En el contexto financiero actual, cada vez más empresas e inversores optan por obtener liquidez a través de préstamos de capital privado, una herramienta que destaca por su agilidad, flexibilidad y adaptabilidad a situaciones complejas.
En 2026, esta tendencia se ha consolidado en sectores como la inversión inmobiliaria, la promoción de obra nueva y la refinanciación urgente para empresas con activos.
Pero, ¿qué implica firmar este tipo de operación? ¿Cómo se formaliza legalmente? ¿Y qué cláusulas conviene revisar con atención?
Hoy desde Proactivo Finance te explicamos de forma clara cómo se estructura un contrato de capital privado y qué aspectos debes tener en cuenta antes de firmarlo ante notario.
¿Cómo es un contrato de préstamo de capital privado?
Un contrato de préstamo con garantía inmobiliaria es un acuerdo entre un prestamista privado y un prestatario (empresa, promotor o inversor) en el que se concede un importe determinado de dinero con el respaldo de un bien inmueble como garantía.
La principal diferencia con un préstamo bancario tradicional es que este contrato:
- Se formaliza directamente entre particulares o con empresas de financiación especializada (como la nuestra).
- Se adapta a las necesidades reales del cliente.
- Tiene una estructura legal sólida, supervisada y validada por un notario.
- Incluye cláusulas personalizadas en función del riesgo, el plazo, la garantía y el tipo de amortización.
Además, en 2026 los requisitos formales y las buenas prácticas están cada vez más estandarizados en este tipo de operaciones, generando mayor seguridad para todas las partes.
Cláusulas importantes que debes conocer
Al firmar un préstamo con capital privado, es importante conocer bien las cláusulas más habituales del contrato:
- Importe y finalidad del préstamo: Define claramente cuánto se presta y para qué se utilizará. No siempre es necesario justificar cada euro, pero debe haber coherencia.
- Tipo de interés: Puede ser fijo o variable, aunque en la mayoría de los préstamos privados se establece un tipo fijo para facilitar la previsión de pagos.
- Plazo y forma de devolución: Aquí se especifica la duración del préstamo y si se amortiza de forma mensual, trimestral o al vencimiento (especialmente en préstamos con carencia).
- Carencia: Muchos préstamos, especialmente los orientados a promotores o empresas en reorganización financiera, incluyen un periodo de carencia, donde solo se pagan intereses durante los primeros meses.
- Garantía hipotecaria: Es el punto clave. El inmueble que se aporta como aval queda vinculado al contrato mediante la inscripción de una hipoteca en el Registro de la Propiedad.
- Cláusula de penalización por impago: Se indican las condiciones si se produce un incumplimiento de pagos. Estas cláusulas son claras y reguladas por ley.
- Gastos notariales y de registro: En la mayoría de los casos, corren a cargo del prestatario, pero pueden negociarse.
¿Cómo se firma? ¿Qué papel tiene el notario?
Una vez acordadas todas las condiciones, el contrato se formaliza ante notario, lo que garantiza la legalidad del acto y protege a ambas partes.
La firma incluye:
- La lectura íntegra del contrato en presencia del notario.
- La aceptación de condiciones por parte de ambas partes.
- La inscripción de la garantía hipotecaria en el Registro de la Propiedad.
- En algunos casos, también la presencia de testigos o representantes legales si la empresa lo requiere.
Gracias a este procedimiento, el prestatario queda respaldado legalmente, y el prestamista puede iniciar un procedimiento ejecutivo rápido en caso de impago, lo cual reduce el riesgo y mejora las condiciones del préstamo.
¿Por qué optar por capital privado en 2026?
En un escenario económico donde los bancos continúan endureciendo los criterios de riesgo —especialmente para empresas con incidencias, promotores sin precomercialización o proyectos que requieren liquidez urgente—, los préstamos de capital privado se han consolidado como una vía realista y eficaz.
La clave está en que nos centramos en la garantía, no en la burocracia. En Proactivo Finance, entendemos las necesidades del mercado actual, y por eso analizamos operaciones con rapidez, ofreciendo propuestas personalizadas para:
- Inversores que necesitan adquirir suelos o reformar activos.
- Promotores que quieren comenzar obra sin esperar a la banca.
- Empresas con urgencias fiscales o tesorería bloqueada.
- Y todo ello, con la seguridad de un contrato claro, registrado y legal.
Si estás valorando un préstamo con aval inmobiliario, puedes conocer más sobre cómo funciona nuestro préstamo de capital privado y contactar con nuestro equipo para una primera valoración sin coste.
Preguntas frecuentes sobre contratos de préstamos de capital privado y firma ante notario
¿Qué partes y documentos intervienen en la firma ante notario?
Prestatario y prestamista, el contrato de préstamo, la escritura de hipoteca, la tasación, la nota simple y la oferta con desglose de costes. El notario verifica identidad, lectura íntegra y legalidad antes de firmar e inscribir en el Registro.
¿Qué cláusulas debo revisar con más atención antes de firmar?
Importe y finalidad, TIN/TAE, comisiones (apertura, cancelación, estudio), plazo, calendario de amortización, carencia, garantías, causas de vencimiento anticipado y gastos notariales/registrales. Te las explicamos una a una antes de la firma.
¿Cómo se fijan el plazo y la forma de devolución en capital privado?
Adaptamos el calendario a tu tesorería: cuotas mensuales, trimestrales o al vencimiento si hay carencia. En inversión inmobiliaria o reestructuración, podemos alinear pagos con hitos de venta o bancarización posterior.
¿Qué papel juega la garantía hipotecaria y cómo se inscribe?
El inmueble respalda el préstamo. Tras la firma, la hipoteca se inscribe en el Registro de la Propiedad; esa anotación da seguridad jurídica a las partes y define el rango (primera o segunda carga).
¿Puedo pactar carencia de principal y en qué casos conviene?
Sí. En promociones, reformas para venta o reestructuraciones, la carencia permite pagar solo intereses al inicio y amortizar capital cuando entren ventas o se cierre la refinanciación bancaria.
Si ya tengo hipoteca, ¿es viable firmar con segunda carga?
Podemos estudiar hipoteca de segundo grado si el LTV combinado lo permite y la cuota resultante es sostenible. Alternativa: refinanciar y reunificar para simplificar pagos y liberar caja.
¿Qué ocurre en caso de impago o vencimiento anticipado?
El contrato detalla supuestos de incumplimiento y plazos de subsanación. Si persiste, el prestamista puede ejecutar la garantía por vía hipotecaria. Nuestro foco es prevenirlo con cuota realista y plan de tesorería.
¿Puedo amortizar anticipadamente y cómo impacta en costes?
Sí. Admitimos amortización total o parcial. Puede existir comisión pactada, pero reduce intereses futuros. Diseñamos el contrato para que puedas optimizar coste si tu liquidez mejora.
¿Quién asume notaría, registro, tasación y qué es la TAE?
Normalmente el prestatario asume los gastos (negociables). La TAE integra interés, comisiones y periodicidad de pagos; te permite comparar el coste real entre ofertas con distintos plazos o estructuras.
Tras firmar ante notario, ¿cómo cierro el contrato al final del plazo?
Al amortizar el 100%, emitimos carta de pago y se otorga escritura de cancelación hipotecaria para su inscripción en el Registro. Si migras a banca antes, coordinamos cancelación y levantamiento registral.